Este artículo más que una crónica es una pequeña retrospectiva de la octava edición del BCN Film Fest que, como siempre, fue un placer poder disfrutar en los cines Verdi de Barcelona. El festival, que poco a poco se está ganando un lugar muy importante en los eventos culturales de la ciudad condal, destaca no solo por su cuidada selección de películas, sino también por su ambiente inigualable en el corazón de Gràcia, una experiencia cinematográfica única que año tras año atrae a más amantes del séptimo arte.
En medio de la primavera y fiel a su esencia, el BCN Film Fest exploró los vínculos entre el cine, la literatura, el arte y la historia. El cine no sería nada sin la literatura y al menos una vez al año, merece la pena reivindicar su lugar.
Para mí hay dos películas extranjeras que marcaron esta última edición. Por un lado, «Descansa en paz» adaptación de una novela de John Ajvide Lindqvist (autor de la fascinante «Déjame entrar«), que nos enfrenta al trauma que provoca que un familiar regrese de la tumba, evocando la inquietante atmósfera de la película francesa «Les revenants» (2004). Para salir a tomarse una copa en silencio después.

En el lado opuesto, la inclasificable «Daaaaaalí!» de Quentin Dupieux, el maestro de la comedia indie francesa que nos ha cautivado con películas sobre neumáticos asesinos, moscas gigantes adiestradas para atracar bancos y chaquetas de piel de ciervo que se sienten únicas y especiales. «Daaaaaalí!» es un gran tributo al artista del surrealismo.

Aunque para la gran mayoría la película más esperada fue «Lo que sucede después», por el hecho de que su actriz principal y directora Meg Ryan se desplazó in situ a presentarla.
A continuación, haré un repaso de las películas a las que pude asistir. Unas mejores, otras peores, pero ya os garantizo que no os dejarán indiferentes.

Casa en flames (España) de Dani de la Orden
La apertura del festival fue la película catalana «Casa en flames», una comedia sarcástica del director Dani de la Orden, conocido por «Barcelona nit d’estiu» (2013), y protagonizada por Emma Vilarasau, Enric Auquer y Maria Rodríguez Soto entre otros.
Esta ácida comedia se presentó como el perfecto aperitivo de lo que estaba por venir. Emma Vilarasau da vida a Montse, una madre decidida a pasar un fin de semana perfecto con su familia en su casa de la Costa Brava. Hace demasiado tiempo que espera este momento y nada ni nadie conseguirá fastidiárselo. Es una visión satírica y divertida de las reuniones familiares donde las tensiones afloran entre lágrimas y sonrisas. Ocurren mil situaciones que oscilan hábilmente entre la comedia y el drama en un viaje emocional inolvidable. Seamos sinceros, abrir la caja de Pandora es lo que tiene. ¿Qué reunión familiar no es un polvorín a punto de estallar?
La casa (España) de Álex Montoya
De una casa en llamas pasamos a otra bien impregnada de recuerdos. Sin duda, «La casa» fue una de las grandes sorpresas del festival. Esta fiel y conmovedora adaptación de la novela gráfica de Paco Roca nos adentra en la historia de tres hermanos que vuelven a la casa familiar tras la muerte de su padre para decidir qué hacer con ella, tarea que resultará más difícil de lo esperado.
A través de magníficos flashbacks, recrea los veranos vividos allí en su infancia, provocando ecos nostálgicos en el presente. Sencilla pero efectiva, «La casa» es una de esas historias que se quedan contigo.
Os recomiendo tanto el visionado de la película como la lectura de la novela gráfica, dos grandes obras de una misma semilla.


Daaaaaalí (Francia) de Quentin Dupieux
«Daaaaaalí» es una película fascinante que presenta una serie de encuentros entre una joven periodista francesa y el artista surrealista Salvador Dalí para un proyecto documental que nunca llega a rodarse. Narrada en clave de humor, mezcla el estilo surrealista del propio Dalí dentro de la narración, descolocando al espectador como si estuviese viendo la obra del propio pintor. Para reflejar la mente surrealista del artista de Cadaqués, ¿quién mejor que un director tan excéntrico como él?
Quentin Dupieux, quien siempre nos asombra con películas tan extravagantes como «Rubber» (2010), «La chaqueta de piel de ciervo» (2019), «Mandíbulas»(2020) o «Fumar provoca tos» (2022), se sumerge por completo en el caos surrealista y descompone a su manera la personalidad del pintor, ofreciendo una comedia delirante que desafía cualquier lógica. Este humor absurdo que se asocia al movimiento surrealista funciona muy bien. La película llegará a nuestra cartelera en octubre.
Books & Drinks (República Dominicana) de Geoffrey Cowper
«Books & Drinks» es una comedia romántica con aroma hipster que aborda temas como el amor, las bebidas de moda y la literatura. La trama gira en torno a David, un librero neoyorquino, que descubre que su padre, al que creía muerto desde hace años, acaba de morir de un infarto dejándole como herencia una casa en República Dominicana. Presionado por su novia manipuladora, viaja al caribe para vender la propiedad y salvar su pequeña librería de la quiebra. Allí conoce María, una apasionada agente inmobiliaria que, mientras le ayuda con la venta de la casa, pone su corazón y su tranquila vida patas arriba.
Aunque simpática, «Books & Drinks» acaba siendo una historia predecible y muy olvidable. A pesar de su corta duración, se vuelve larga y tediosa. Una oportunidad perdida de contar algo más auténtico y profundo.
La inclusión de esta película en el festival parece deberse más a la presencia de Clara Lago en el reparto, popularmente conocida por su papel en «Ocho apellidos vascos» (2014), que a sus méritos cinematográficos. Su presencia atrajo público y periodistas al evento.


Descansa en paz (Noruega) de Thea Hvistendahl
Cambiando radicalmente de tono, nos adentramos en terrenos más oscuros. Como he mencionado anteriormente, esta intimista película de temática zombie fue la joya oculta del festival. «Descansa en paz» ofrece una historia tan hermosa como espeluznante, explorando el duelo y la culpa a través de un terror pausado que transita entre el drama y el horror. La banda sonora juega un papel fundamental creando una atmósfera melancólica e inquietante no apta para todos los estómagos.
En un caluroso día de verano en Oslo, los muertos despiertan misteriosamente y tres familias tendrán que lidiar con esta situación cuando sus seres queridos fallecidos vuelven a su hogar. La pregunta que se respira en el ambiente es ¿por qué han regresado?
Quien espere ver una película convencional de zombis no la encontrará aquí. Sin embargo, quien desee respirar una atmósfera turbia e insana que se va creando meticulosamente, aquí tiene su película. A mí me ha enamorado.
Los inmortales y las maravillas del museo egizio de Turín (Italia) de Michele Mally
Continuando con el tema de la muerte y los rituales funerarios, pudimos disfrutar en el festival de un interesante documental sobre el museo egipcio de Turín, en el que la narración de Jeremy Irons nos adentró en los fascinantes mitos y rituales funerarios de esta antigua civilización.
Aunque visualmente peca de ser reiterativo y monótono, el recorrido a través de las principales piezas del museo y su contexto histórico logra despertar nuestra curiosidad. En definitiva, es una buena opción para profundizar en el Antiguo Egipto y su legado.
Mala persona (España) de Fer García-Ruiz
Cambiando nuevamente de registro,«Mala persona» es una comedia de humor negro muy gamberra, con Arturo Valls como protagonista. La película presenta a Pepe, un hombre de buen corazón y muy popular en su barrio. Como un Ned Flanders de carne y hueso, Pepe siempre está dispuesto a ayudar, aunque todos se aprovechen de su bondad. Un día, tras un reconocimiento médico, le diagnostican un tumor cerebral y le dan pocos meses de vida. Ante esta noticia, se le ocurre una idea descabellada: convertirse en la peor persona del mundo para que nadie le eche de menos cuando muera. Como Pepe es incapaz de hacer daño por sí mismo, pide ayuda a un amigo para aprender a ser detestable. A partir de ahí, su comportamiento da un giro radical, transformándose en un ser egoísta, violento, racista, misógino y xenófobo.
Esta comedia ácida y desvergonzada está repleta de situaciones delirantes y sarcásticas que arrancan carcajadas al público con su mala leche. Sin embargo, el final pierde fuerza y coherencia. Aun así, la película nos recuerda con humor que en esta vida no se puede ser tan bueno.
Lo que sucede después (Estados Unidos) de Meg Ryan
«Lo que sucede después» es una historia de amor escrita, dirigida y protagonizada por Meg Ryan, donde comparte protagonismo con David Duchovny, conocido por ser el agente Mulder en «Expediente X».
Aunque generó expectativas por contar con la presencia de Meg Ryan, la reina de las comedias románticas de los noventa, a la que todos recordamos por la icónica escena del orgasmo de «Cuando Harry encontró a Sally» (1989), su segunda película como directora resultó ser una decepción en mayúsculas.
En un intento de revivir el género que la hizo famosa tropieza sin lograr despertar la nostalgia esperada. La trama gira en torno a un reencuentro casual de dos examantes en un aeropuerto quienes, atrapados por una tormenta de nieve, solo desean llegar a casa lo antes posible. En el transcurso de esa noche, vuelven a sentirse atraídos mutuamente, viéndose obligados a revisar lo que podría haber sido su relación.
Aunque cuenta con el gancho de sus carismáticos protagonistas, «Lo que sucede después» es una película repleta de escenas predecibles y diálogos cursis que rozan la vergüenza ajena. Lo que podría haber sido una interesante reflexión sobre segundas oportunidades se convierte en una historia de lo más empalagosa que bien podría venir con una advertencia para diabéticos.
Para quitar este sabor agridulce de la boca os voy a hablar del Festival de Sitges. ¿Ahora diréis pero qué tiene que ver una cosa con la otra? Pues además de que «Descansa en paz» habría sido una apuesta perfecta para proyectarse allí este otoño, en el marco del BCN Film Fest tuve la oportunidad de asistir a la grabación del tercer episodio del podcast del Festival de Sitges. La verdad es que estuvo muy bien. En esta ocasión, Ángel Sala, Mónica García Massagué y Jaume Balagueró nos hablaron sobre las adaptaciones cinematográficas de «Soy leyenda», la gran novela de ciencia ficción de Richard Matheson que precisamente ahora cumple setenta años.
¿Cuál es vuestra versión favorita? Yo me quedo sin duda con la protagonizada por Vincent Price, seguramente la más fiel a la novela. Para mí, «El último hombre sobre la Tierra» (1964) es la que mejor describe el drama de la soledad y la desesperación del único hombre inmune a una pandemia vampírica que ha acabado con el mundo entero. Me fascina cómo él de día sale a acabar con los vampiros clavándoles una estaca en el corazón, pero por las noches se encierra en su casa para hundirse en la depresión y la tristeza que no lo dejan en paz.
Espero que hayáis disfrutado de esta lectura tanto como yo disfruté de la experiencia. ¡Nos vemos pronto en más festivales!







