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Crónica de ISE 2024. Un Tsunami de innovación audiovisual

¡Ha llegado el momento de echar la vista atrás y reflexionar sobre ISE 2024, la gran feria tecnológica que tiene el audiovisual como hilo conductor! Como os podéis imaginar, está destinada principalmente a empresas y grandes eventos, pero a la vez es una ventana para descubrir las últimas innovaciones tecnológicas que nos llegarán en un futuro muy cercano. Y es que, antes de que nos demos cuenta, los escaparates de las tiendas proporcionarán información digital sobre los productos que exhiban, los espejos de los probadores deformarán nuestra realidad y el transporte público llevará integrado en sus ventanas vídeos publicitarios.

Este ha sido mi primer contacto con Integrated Systems Europe (ISE), y debo decir que ha superado todas mis expectativas. Del 30 de enero al 2 de febrero, se llevó a cabo en Barcelona la feria más importante de Europa para los amantes de la tecnología audiovisual. Para conmemorar su vigésimo aniversario, este evento que rivaliza en importancia con el Mobile World Congress, nos recibió con una pantalla transparente gigante, que fue toda una declaración de intenciones.

 

 

En esta crónica, en vez de profundizar en temas complejos, voy a hacer un pequeño recorrido por aquellas cosas que más me han llamado la atención. Lo primero que tengo que destacar es su magnitud. La feria ocupaba un total de ocho pabellones, divididos en áreas tecnológicas, aunque en esencia todo estaba interconectado. Por cierto, la organización del evento fue impecable en todo momento; la única pega fue la falta de información en catalán y en castellano, ya que toda la documentación y señalización se encontraba únicamente en inglés.

ISE apuesta por la espectacularidad: las pantallas gigantescas eran omnipresentes, deslumbrando con su impresionante calidad. Aunque todo estaba bien señalizado, me desorienté más veces de las que puedo contar. ¡Parecía que daba vueltas en círculos, una locura! Así que tuve que hacerme con un mapa e ir marcando los stands de las empresas que no quería perderme.

 

 

Abarcaba todos los campos de la electrónica, tanto la profesional como la doméstica relacionada con el ocio, el sonido y la imagen. Podiamos encontrar desde fabricantes de componentes hasta ensambladores con su propia marca. 

Por supuesto, por un lado teníamos las marcas más conocidas y líderes del sector como Sony, Samsung, LG, Philips, Panasonic y Epson, presentando las últimas tendencias audiovisuales orientadas a temas comerciales. Estos gigantes tecnológicos hicieron un especial hincapié en las pantallas transparentes, gigantes y ultrafinas.

 

 

Encontramos todo tipo de pantallas, en todas las formas que os podáis imaginar. Había pantallas circulares, ovaladas, en forma de cubos e incluso una tridimensional con la silueta de un jarrón chino. Algunas eran resistentes al agua, otras modelables o plegables. Vi una que se enrollaba como una persiana y otra que simulaba la forma de un paraguas. Me hicieron una demostración de una pantalla plegable impermeable, diseñada para el jardín, que una vez desplegada, se veía con una nitidez espectacular, sin mostrar ningún borde ni corte en la imagen.

 

 

La diversidad de pantallas era asombrosa, algunas de ellas extremadamente grandes y nítidas. La espectacular pantalla The Wall, con forma de puerta de entrada, nos daba la bienvenida al stand de Samsung, dejándonos a todos boquiabiertos con lo último en tecnología MicroLED.

 

 

Algunas creaban experiencias inmersivas, como la propuesta de Spectrum Display, que nos sumergía en un ambiente marino. ¿Qué quiero decir con inmersivo? Podías dar un paso hacia adelante y sentirte como si estuvieras dentro de la proyección, rodeado por una profundidad tridimensional y una veracidad visual asombrosa.

Sin duda, uno de los stands más sorprendentes fue el de LG, gracias a su pantalla LED en movimiento. Un gran mural formado por paneles móviles que se desplazaban hacia adelante y hacia atrás en sintonía con las imágenes proyectadas, creando un fascinante efecto tridimensional.

 

 

Estamos presenciando el inicio de una revolución que va más allá de la tradicional pantalla plana, con la introducción de pantallas transparentes e interactivas que incorporan realidad virtual, entre otros avances. Estas pantallas translúcidas, pensadas principalmente para el comercio y los museos, ofrecen múltiples funcionalidades: desde publicidad en escaparates hasta la exhibición de información personalizada sobre productos. En este sentido, destacan las vitrinas táctiles completamente transparentes que reconocen el género y la edad de quien las observa para personalizar la información que muestran.

 

 

Tras quedar impresionado con las innovaciones visuales, me adentré en el fascinante universo del audio, un elemento esencial en cualquier experiencia audiovisual. ISE 2024 estuvo a la altura de las expectativas, exhibiendo una amplia gama de productos de audio que captaron la atención de todos. Desde altavoces de alta fidelidad hasta sistemas de sonido envolvente diseñados para grandes eventos. La muestra ofrecía numerosos productos dirigidos tanto a instalaciones profesionales como a recintos acústicos y equipos avanzados para sonido en directo y estudios de grabación. Descubrí altavoces empotrados en la pared, sistemas de sonido para conciertos, amplificadores, lo último en mesas de mezclas profesionales, y hasta equipos de iluminación y máquinas de humo.

 

 

Para los amantes de la música, había una amplia variedad de altavoces de alta gama que prometían una calidad de sonido excepcional, aunque a precios prohibitivos para la mayoría de mortales. Marcas premium como McIntosh, Sonus faber, Focal, Naim, Monitor Audio, PMC, Perlisten, Steinway Lyngdorf y JBL, entre otras. Un ejemplo de ello fue en el stand de Focal, donde me encontré con unos altavoces valorados en 145 mil euros el par.

 

 

Más allá de los equipos, ISE 2024 también destacó por sus salas de demostración de audio inmersivo que eran un festival para los oídos. Pronto descubrí que ISE no se limitaba a ser una vitrina de tecnología avanzada. Algunos expositores entendían que una buena cerveza belga puede ser el mejor amigo de una canción perfecta. Encontré un rincón, en el que, con una bebida en mano y rodeado de altavoces estratégicamente ubicados, la melodía de The Cure me invitaba a tomar un respiro y desconectar del mundo. Un recordatorio de que el buen sonido se disfruta aún más cuando se combina con los pequeños placeres de la vida.

 

 

No puedo dejar de mencionar la parte orientada al mundo cinematográfico, donde Blackmagic destacaba con una extensa selección de productos de edición y cámaras de vídeo de última generación. Tuve la oportunidad de probar algunos de estos dispositivos y he de confesar que la calidad de imagen es espectacular.

 

 

Entre cámaras, drones y sistemas de iluminación, lo que realmente me sorprendió fueron unos stands montados en forma de platós de cine, todos ellos creados con enormes pantallas LED en paredes y suelo incluido. El chroma key ha dado paso a una tecnología capaz de ofrecer espacios virtuales dotados de gran realismo que proyectan imágenes en tiempo real que se sincronizan con los movimientos de la cámara. La nitidez de la imagen es tal que permite simular entornos exteriores de manera convincente sin salir del plató, dejando atrás los enormes fondos verdes que exigen gran imaginación por parte de los actores y equipo técnico. Esto es solo el comienzo de una nueva revolución en el cine, que por ahora solo está al alcance de unos pocos. Tuve la oportunidad de experimentar de primera mano esta tecnología inmersiva llamada Stagecraft, utilizada en la serie «The Mandalorian».

 

 

Por último, pero no menos importante, cabe destacar que en medio de todo tipo de tecnología de vanguardia que está revolucionando el mundo audiovisual, había toda una zona dedicada al sector de la educación y el aprendizaje. Había toda clase de proyectores, tablets, ordenadores y otros dispositivos para permitir a los estudiantes acceder a sus lecciones, pero había empresas que iban mucho más allá, ofreciendo nuevas perspectivas de modelos de aprendizaje. Desde aulas virtuales, sistemas de evaluación en línea, aplicaciones para videoconferencias, aplicaciones de traducción simultánea en directo, pizarras interactivas, software educativo especializado, simulaciones 3D y entornos de aprendizaje tanto en realidad aumentada como en realidad virtual que permiten a los estudiantes hacer preguntas e interactuar con el temario.

 

 

Además, el uso del big data y la inteligencia artificial está ayudando a los educadores a comprender el impacto de su enseñanza, identificar a aquellos que se quedan atrás y adaptar el contenido de sus lecciones para que sea más flexible y personalizado. Es realmente sorprendente lo que la inteligencia artificial aplicada a las videollamadas puede llegar a hacer. Si bien, desde la pandemia los sistemas de videoconferencia y el aprendizaje en línea son tendencia en la educación y la formación, no podemos obviar que también ha tenido un enorme impacto en el teletrabajo, y estas soluciones también se pueden utilizar en reuniones de empresas, en espacios de conferencias y auditorios.

 

 

Caminando por la feria, no pude evitar sonreír al toparme con un auténtico DeLorean eléctrico, y es que en ISE uno se siente como Marty McFly en «Regreso al Futuro».

 

 

Para aquellos que piensan que esta feria es solo un desfile de gadgets futuristas (que, por supuesto, lo es), les tengo una sorpresa, ¡también había espacio para una buena dosis de nostalgia con arqueología tecnológica!

 

 

Me encontré con un auténtico viaje sonoro al pasado. ISE 2024, además de sorprendernos con lo último en audio, nos reservó un rincón especial para los tesoros de antaño. Auriculares, micrófonos y altavoces que han sido la voz de la música desde los años 50 estaban presentes. Y no estamos hablando de cualquier música… son piezas que han compartido escenario con verdaderas leyendas.

 

 

Imagina (sí, como la canción) encontrarte con el equipo que usó John Lennon para crear «Imagine», o sentir la resonancia de altavoces que acompañaron a Pink Floyd en su gira de los 60. Y cómo no evocar los pedales que Jimi Hendrix hizo rugir con su guitarra. Personalmente, me enamoré de unos micrófonos que una vez capturaron la esencia de David Bowie en el 73. Cada elemento aquí cuenta una historia, cada conexión es parte de un legado que cambió la música.

¿Hay alguien más por aquí que siente ese cosquilleo al contemplar estas reliquias? Parece que no solo escuchamos con los oídos… también con el corazón y el alma.

 

 

Ha llegado la hora de cerrar esta crónica y quiero dejar constancia de que solo he arañado la superficie de lo que allí se pudo ver. Sin duda, fue una experiencia enriquecedora que despertó mi curiosidad y me dejó con la certeza de que estamos viviendo en una era de avances tecnológicos sin precedentes, donde el papel de la inteligencia artificial aplicada a lo audiovisual es fundamental. Así que en el futuro esperamos ver la IA en todas partes.

Desde aquí quiero agradecer a la gente de ISE que se puso en contacto conmigo para invitarme al evento. Ha sido una experiencia increíble que me encantaría repetir, ya que, a diferencia de otras ferias similares, en ISE se puede interactuar con innovaciones de corte futurista que ya son una realidad. Por cierto, me complace mencionar que mi presencia no pasó desapercibida. Así que podéis verme haciendo un cameo en este vídeo corporativo.

 

 

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