Cincuenta años después de que Brian De Palma convirtiera un baile de graduación en una de las secuencias más inolvidables del cine de terror, el Festival de Sitges ha elegido a la desdichada Carrie como gran protagonista de su edición número 59, que se celebrará del 8 al 18 de octubre.
Todos recordamos a aquella adolescente empapada en sangre, desatando toda su rabia sobre quienes acababan de humillarla. Pero su historia iba mucho más allá de los poderes telequinéticos y la venganza. Stephen King hablaba también del acoso, el fanatismo religioso, la crueldad y de una adolescencia convertida en una auténtica pesadilla.

Precisamente esa imagen ha servido de inspiración para el cartel de este año. La referencia al famoso cubo de sangre es evidente, aunque esta vez ha sido sustituida por una cascada de serpentinas rojas brillantes que le dan un aspecto mucho más festivo y colorista. El resultado parece más propio de una fiesta de Halloween de discoteca que de la oscuridad de Brian De Palma.
Pero el homenaje no se queda en el cartel. Sitges proyectará una restauración en 4K de «Carrie» (1976) y también estrenará el primer episodio de la nueva adaptación televisiva de Mike Flanagan, con Stephen King como productor ejecutivo. Además, el festival publicará «La mente indómita. Poderes psíquicos, paranoia y cine fantástico», un libro que recorrerá la presencia de los poderes mentales en el cine, desde los títulos que prepararon el camino a «Carrie» hasta fenómenos tan populares como «X-Men» o «Stranger Things». Porque atravesar la adolescencia ya es suficientemente complicado sin escuchar pensamientos ajenos o hacer volar los muebles de casa.

La infancia y la juventud como lugares poco seguros estarán muy presentes en esta edición. «¿Quién puede matar a un niño?» (1976), de Narciso Ibáñez Serrador, regresará restaurada en 4K coincidiendo con su cincuenta aniversario. Pocas películas han conseguido convertir una isla aparentemente tranquila en un lugar tan inquietante a plena luz del día. Le bastaron unos cuantos niños sonriendo para conseguir que salir de vacaciones dejara de parecer una buena idea. De hecho, es el tipo de película que te hace apreciar el control de natalidad y replantearte seriamente la idea de tener hijos.
También habrá celebración para «Tesis» (1996), que cumple treinta años. La ópera prima de Alejandro Amenábar volverá con una nueva remasterización presentada por el propio director. Cambiaron las cintas de vídeo y la forma de consumir imágenes, pero el morbo por el snuff y nuestra curiosidad por mirar aquello que sabemos que no deberíamos estar viendo continúan exactamente en el mismo sitio.

Y todavía hay más. Sitges recuperará «Scanners» (1981), con sus poderes mentales llevados hasta las últimas consecuencias, y «Holocausto caníbal» (1980), una película que sigue provocando rechazo, fascinación y polémica. También regresará «King Kong» (1976), porque un gorila gigante escalando edificios siempre es una buena forma de alegrar un festival.
A falta de conocer buena parte de la programación, todo apunta a que esta edición estará marcada por los traumas, la pérdida de la inocencia y una buena cantidad de sangre. De momento, Sitges ya nos ha dado suficientes motivos para empezar a mirar hacia octubre con ganas. Y como cada año, espero poder acercaros desde AudioVideoHD todo lo que ocurra durante el festival y compartir con vosotros mi experiencia.







